jueves, 12 de marzo de 2009

Luchar con Valor y Convicción

Si el viento se opusiera al rumbo de nuestra navegación lucharemos con valor hasta lograr el puerto.

Ser un humano de convicciones
Implica tener conciencia clara de limitaciones y virtudes propias.

El que andando no avanza y viendo no percibe
Libera para sí un cúmulo de sinsabores que a la postre le cubrirán.

Vertiginoso parece pasar el tiempo para el personaje,
Individuo o persona que muchas cosas pretende hacer,
En vista de lo cual incrementa su ritmo de trabajo.
No creyéndose el mejor de los mortales por hacer lo que hace
Toma cada día su responsabilidad consigo mismo y con la humanidad,
Obstinadamente, con valentía y lógica razonable.

Si las gotas de sudor de nuestro cuerpo son semillas de esperanza
Es nuestro deber seguir trabajando para que la esperanza sobreabunde.

Organizando metódicamente nuestras actividades, con paso firme,
Podremos avanzar hacia ese sueño que esperamos ver cristalizado.
Un amor, una familia, una patria, un aporte a las generaciones venideras.
Si en verdad tales frutos deseamos cosechar
Invirtamos tiempo, dedicación, esfuerzo y talento
En la siembra y cultivo de la buena semilla;
Reiremos, a la postre, de felicidad y satisfacción
Al ver que bien valió la pena demostrarnos que sí somos capaces.

Al pánico no demos lugar si acaso vemos que una tormenta,
La más terrible si se quiere, amenaza con barrernos; también somos energía.

Recibamos buenamente lo que el devenir nos depare por nuestro proceder:
Un caramelo, un sacrificio, una esperanza, un logro, un renombre.
Mientras la sangre tibia corra por nuestro cuerpo podemos hacer
Buenas cosas, de acuerdo con nuestro rango de posibilidades,
Obviamente debemos tener eso siempre presente.

Decir que no se puede hacer algo antes de estudiar las posibilidades
Es demostrarse neciamente cobarde ante el reto que se presenta.

No vacilemos, sigamos con certeza el camino que hemos escogido;
Un amanecer esplendoroso y un ocaso lleno de satisfacciones nos esperan.
El mejor momento para todo es el presente, el pasado ya lo vivimos;
Si esperamos para comenzar mañana quizá no lo logremos,
Tengamos en cuenta que se cosecha después de la siembra.
Revivamos, si acaso agoniza, la luz de la confianza en nosotros mismos;
Aquel que se ve derrotado antes de iniciar el combate es pobre de espíritu.

Ni lo alto, ni lo bajo, ni lo fuerte, ni lo débil
Acallará la voz de nuestro deseo de superación, lo llevamos en la sangre.
Vengan huracanes, vengan sismos, hecatombes o cataclismos
En nuestros ojos debe brillar la luz de tal deseo hasta que se cierren.
Ganar la vida es sobrevivir a las adversidades e ir bien despues de ellas.
Aventurarse al caótico vaivén de las implacables ondas del mar de la vida
Conciencia clara exige de lo mucho que exponemos al riesgo,
Indudable, nuestra salud mental y espiritual,
O digamos, nuestro equilibrio emocional, ante las inmensas fuerzas que
Nos arrastran hacia crestas y valles mientras procuramos tierra firme.

Las humanas vicisitudes están a la orden del día,
Unas van, otras vienen, unas nos rozan y otras nos chocan inelásticamente;
Cada una contiene su propio bagaje de efectos que dejan consecuencias.
Hacer que se hace no es hacer lo que bien se debe.
Abrir nuestra alma para entregarnos a la ardua empresa de llegar a la meta
Retribuye en energía suficiente para que el esfuerzo sea permanente;
En cuanto hayamos tomado conciencia de ello
Mirar podremos hacia adelante con ojos ávidos de observar los beneficios.
O luchamos por lo que queremos o perderemos la vida
Sin hacer nada por tratar de salvarla.

Cada paso en la dirección y sentido convenientes
Obedece a una disciplina bien definida,
Nutrida con el interés de alcanzar el nivel o punto deseado.

Vemos transcurrir el tiempo y nos parece vertiginoso,
Algunas veces, cuando estamos concentrados en el fragor de la lucha
Los segundos, minutos, horas, días, semanas, meses y hasta años
Orquestan notas de una melodía inconclusa
Reflejada en el lamento de no haber logrado ir más allá de donde se llegó.

Hasta este momento hemos trabajado con esmero en algunas cosas,
A medio tren en aquellas consideradas secundarias.
Si alzando la vista observamos que aún falta mucho por recorrer,
Tomar es necesario la decisión de redoblar el esfuerzo
Atendiendo al inexorable correr del tiempo y considerando que la vida es corta.

Los humanos que poblamos el planeta,
Omnipotente no llegaremos a ser nunca, no obstante
Gracias a nuestra inteligencia
Reflejamos ser importantes para el equilibrio y evolución,
A todas luces, del universo que ocupamos;
Reprimir, por tanto, nuestro poder creativo es profunda necedad.

Entre dichos y hechos debe haber siempre un eslabón:
La creatividad constante mantenida por el deseo de superación.

Para concluir lo que se ha venido diciendo
Un punto no más nos falta:
El no decir ni bien ni mal de lo que no se sabe o conoce
Refleja, en nosotros, la prudencia o respeto que se tiene hacia los demás.
Tengamos siempre presente que cada quien es único en este universo;
Odiemos el plagio y la imitación para que la autenticidad se mantenga.

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